La Empatía en tiempos del Coronavirus

La empatía es la capacidad de percibir, compartir y/o inferir los sentimientos, pensamientos y emociones de los demás, basada en el reconocimiento del otro como similar, es decir, como un individuo similar con mente propia. Es por esto que es vital para la vida social.

Justamente, esta vida social, que no es lo de ser “sociable”, sino la capacidad de vivir en la sociedad, se ve conmocionada por la irrupción del Coronavirus. Ya nuestro país venía sufriendo una conmoción severa, a partir de Octubre del año pasado. Sin embargo, la naturaleza de esa conmoción es completamente distinta a la genera el virus que se expande por Chile.

Los últimos meses hemos estado expuestos a una polarización importante de las ideas, a movilizaciones sociales y a una acción violenta de grupos aislados, contraproducente para los fines que dicen buscar. Ello ha exigido un gran esfuerzo de comprensión y empatía para reconocer que el país necesita cambios, que van mucho más allá de leyes o disposiciones constitucionales; que tienen que ver con cómo logramos dar solución a problemas reales de nuestra población, que afectan su dignidad e inhiben sus posibilidades de mejorar su calidad de vida; cambios que tienen que ver con cómo escuchar más y dar más participación a la sociedad civil en la búsqueda de equidad y progreso.

El Coronavirus por su parte, nos conmociona en lo más íntimo, en lo que probablemente más apreciamos cuando lo perdemos, como es nuestra Salud. Es muy probable que toda la conmoción social descrita antes, pase a un segundo plano, y que los reclamos sociales, los justos y los injustos, también se acallen por un tiempo.

Es probable que veamos muchas muestras de grandeza humana, desde el personal que atiende en los servicios de salud hasta ejemplos de personas ayudando a otros más desvalidos, porque entienden el dolor y las molestias que puede generar esta enfermedad; es probable que veamos a las familias recluidas en sus hogares, cuidándose y cuidando a sus integrantes; es probable que veamos cómo muchas personas vuelven a mirar con atención e interés a sus seres queridos mayores, a los que, tal vez, hayan dejado un poco de lado.

Pocas veces nos sentiremos tan similares unos con otros, pues el virus no reconoce situación social o educacional, y menos nivel socioeconómico. Tampoco se fija dónde vives o en qué colegio o universidad estudiaste, o si eres “Facho” o “Progre”.

¿Será entonces que, después de todo, el Coronavirus nos haga más Empáticos? ¿será que, como ha ocurrido tantas veces, una amenaza o una tragedia nos una como país, cuando estamos más divididos que nunca? ¿Será que la Empatía gana terreno y logra permear los corazones solo en situaciones de crisis?

Si así fuera,¡¡Tengamos Esperanza!! Habrá más de alguien, no importando su condición, en quien la Empatía logre quedarse… ¡Ojalá ello parta por uno mismo!